2ª Edad del Hierro

Cabaña de los Baraones - Cabaña de Celada Marlantes - Cabaña de Monte Cildá - Cabaña de la Ulaña


Reja de aradoEsta cabaña fue hallada en el castro de Monte Bernorio (junto a Aguilar de Campoo, en Palencia), yacimiento arqueológico muy famoso que ha dado incluso su nombre a un tipo de arma y a toda una cultura arqueológica.

Apareció debajo de la muralla de la acrópolis (reducto amurallado situado en una parte dominante del castro) y su diámetro era de unos 5 metros. Monte Bernorio estuvo habitado desde el Bronce Final hasta la conquista romana del territorio, y esta cabana está ambientada en la Segunda Edad del Hierro, en la fase cultural "Miraveche-Monte Bernorio", entre los siglos IV y III a.C.

Este castro, de unos 400 metros de largo, es uno de los más importantes de la Cantabria prerromana. En su necrópolis (cementerio) se han hallado infinidad de armas (sobre todo puñales del tipo "Monte Bernorio") y ornamentos.

Al igual que en otros castros de la época, en las excavaciones apareció una reja de arado, útil de hierro que se colocaba en el extremo del brazo que hace el surco en la tierra. Este, al igual que otros muchos hallazgos de este tipo (azadas, hoces, etc) nos indican una vez mas que la agricultura entre los cántabros no era tan rudimentaria y primitiva como se venía afirmando.

Funda de puñal El cereal (trigo, cebada, mijo...), las bellotas (de roble y encina) y las castañas se molían en molinos de mano, llamados también de vaivén, bastante arcaicos, aunque a partir de los siglos II-I a.C se empezaron a difundir, por influencia celtibérica, los molinos circulares, pues no son de origen romano. La cerámica esta fabricada mayoritariamente a mano (sin emplear torno en su fabricación), y cocida en hornos reductores (sin oxigeno), lo que produce su característico color negruzco. Suele estar decorada con incisiones y marcas hechas con los dedos o con moldes de madera. Menos frecuente y sin duda con un carácter ornamental y de prestigio, es la cerámica celtibérica, fabricada mediante torno, de paredes menos gruesas, pasta más fina y mejor grado de cocción, por lo que suele ser blanquecina o amarillo-anaranjada. Puede estar pintada con motivos geométricos, animalísticos, vegetales e incluso escenas guerreras.

Las famosas hachas de combate de doble filo cántabras bipennes, son aún hoy día desconocidas para la arqueología. Sólo las conocemos por sus representaciones en las monedas conmemorativas de las guerras cantábricas acuñadas por Carisio y por algún pequeño ejemplar votivo (de reducidas dimensiones) de bronce aparecido en tierras cántabras y en las de los vacceos. Sin embargo, sí tenemos algunos ejemplos de hachas de trabajo, aparecidas en varios castros y cuevas usadas como necrópolis (cementerios).

Las lanzas, umbos de escudo, puñales y fundas, fíbulas, broches de cinturón y pendientes de Monte Bernorio son bastante característicos de esta primera mitad de la 2ª Edad del Hierro y junto con los hallazgos del castro turmogo de Miraveche, dan nombre a una fase cultural que se extendió desde las tierras cántabras a las celtibéricas.


              


optimizado para una resolución de 1024 x 768

info@pobladocantabro.com
2003 Cantabria Ancestral