Se
trata de una cabaña de planta rectangular y zócalo de
piedra hasta una altura de unos 60 cm. Mide unos 6 x 3 metros con tejado
a dos aguas. Es el tipo de vivienda de finales de la 2ª Edad del
Hierro, cuando la influencia de los celtíberos alcanza su punto
más alto en Cantabria.
La Ulaña, en las proximidades de la localidad burgalesa de la
Humada, es uno de los castros mas grandes de Europa. A lo largo de la
meseta de 5 kilómetros de longitud sobre la que se asienta se
han hallado mas de 250 estructuras de viviendas, todas ellas en superficie,
es decir, sin excavación arqueológica
Este importante asentamiento tuvo forzosamente que verse implicado en
algún episodio de las Guerras Cántabras (o mas correctamente,
"cántabro-astures") entre los años 29 y 19 a.C.
La invasión del territorio cántabro supuso para Roma,
la mayor maquinaria de guerra de la antigüedad, una enorme dificultad,
viéndose obligado a movilizar un enorme contingente de tropas
(al menos 8 legiones, mas sus tropas auxiliares) e implicar a los mas
destacados estrategas de su tiempo.
En esta cabaña podemos ver una serie de aperos de labranza y
ganadería (hoces, azadas, tijeras de esquilar), así como
lanzas, escudos y un ejemplar de hacha bipenne.
Aunque se sigue usando la ceramica fabricada a mano, la cerámica
a torno de tipo celtibérico ya está muy generalizada.
Ademas de la cerámica, los celtas en general utilizaban tanto
o más los cacharros labrados en madera, algo que los cántabros
siguieron haciendo hasta tiempos recientes, pero que desgraciadamente
casi nunca se conservan, por ser un material perecedero.